VO₂máx y mortalidad: el examen que predice más que el colesterol

Dr. Mauricio B. Kraemer · Médico · CRM-SP 147044 · Presidente SPMD
Publicado el 14 de julio de 2026

Si existiera un examen capaz de predecir tu riesgo de morir mejor que el colesterol, la presión arterial o el tabaquismo, ¿te lo harías? Existe hace décadas, cuesta poco y casi nadie lo pide: es la medida de la aptitud cardiorrespiratoria — tu capacidad máxima de captar, transportar y utilizar oxígeno. Este artículo reúne lo que muestran los mayores estudios, incluida una cohorte de 750 mil personas, y explica por qué la aptitud debería tratarse como un signo vital.

Qué es la aptitud cardiorrespiratoria (y qué es el VO₂máx)

La aptitud cardiorrespiratoria (ACR) es la capacidad integrada de pulmones, corazón, sangre y músculo para entregar y utilizar oxígeno durante el esfuerzo. Su expresión máxima es el VO₂máx, medido en mililitros de oxígeno por kilo por minuto (mL·kg⁻¹·min⁻¹), o convertido en METs (1 MET ≈ 3,5 mL·kg⁻¹·min⁻¹, el consumo en reposo).

Puede estimarse por la velocidad e inclinación alcanzadas en una prueba de cinta, o medirse directamente en la ergoespirometría, con análisis de gases espirados. La diferencia importa: la medida directa es más precisa, y es la que además entrega los umbrales ventilatorios que definen tus zonas reales de entrenamiento.

El punto central de este artículo es simple: esa variable, que rara vez aparece en un chequeo, es una de las más poderosas que conoce la medicina preventiva.

Más fuerte que los factores de riesgo clásicos

En 2002, el New England Journal of Medicine publicó el estudio de Myers y colaboradores, que siguió a hombres derivados para prueba de esfuerzo. Tras ajustar por edad, la capacidad de ejercicio en METs fue el predictor más fuerte del riesgo de muerte — más que los factores de riesgo establecidos —, tanto en personas sanas como en aquellas con enfermedad cardiovascular. Cada 1 MET adicional se asoció a una mejora del 12% en la supervivencia[1].

El metaanálisis de Kodama (JAMA, 2009) consolidó el hallazgo en 33 estudios: por cada 1 MET adicional, el riesgo relativo de muerte por todas las causas bajó a 0,87 y el de eventos coronarios/cardiovasculares a 0,85. Quienes tenían baja aptitud presentaron un riesgo de muerte 70% mayor (RR 1,70) que quienes tenían aptitud alta[2].

Nada de esto es nuevo. Ya en 1989, Blair y colaboradores mostraron, en más de 13 mil hombres y mujeres evaluados en cinta, que la mortalidad caía progresivamente al subir los quintiles de aptitud física[3]. Lo que cambió fue la escala de la evidencia — y la certeza.

En 2016, la American Heart Association publicó un posicionamiento científico defendiendo que la aptitud cardiorrespiratoria se trate como signo vital clínico, constatando que es un predictor de mortalidad potencialmente más fuerte que el tabaquismo, la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes tipo 2[4].

750 mil personas: el estudio que cierra la discusión

El trabajo más robusto llegó en el Journal of the American College of Cardiology en 2022. Kokkinos y colaboradores siguieron a 750.302 personas, con una mediana de 10,2 años de seguimiento y 174.807 muertes registradas. La aptitud se midió objetivamente en una prueba de cinta estandarizada — no se estimó por cuestionario[5].

Los hallazgos:

Ese último punto merece destaque. La idea de que "demasiado ejercicio daña el corazón" circula hace años, alimentada por titulares sobre maratonistas. En esta cohorte — la mayor publicada sobre el tema — la curva no sube en el extremo. Quien es muy apto no murió más. Murió menos.

Un hallazgo similar ya había sido descrito por Mandsager y colaboradores (JAMA Network Open, 2018), en una cohorte de pacientes sometidos a prueba ergométrica: no se identificó un límite superior de beneficio asociado a la aptitud elevada[6].

¿Tu número es alto o bajo?

El VO₂máx aislado dice poco sin contexto: varía con la edad y el sexo. Lo que importa es tu percentil para tu franja etaria. Los valores de referencia más usados provienen del registro estadounidense de ergoespirometría (Kaminsky et al., Mayo Clinic Proceedings, 2022), que documentó además una caída media de cerca del 13,5% por década en el VO₂máx medido en cinta a lo largo de seis décadas de vida[7].

De ahí nacen dos lecturas prácticas. La primera: envejecer reduce la aptitud — pero entrenar desplaza toda tu curva hacia arriba. La segunda: una diferencia de pocos METs, que parece pequeña en el papel, corresponde a una diferencia grande de riesgo, como mostraron Myers y Kodama.

La buena noticia es que, entre todos los factores de riesgo cardiovascular, este es de los más modificables. Responde al entrenamiento en semanas, y responde más en quien parte de más abajo.

Qué hacer con esta información

La conducta que se desprende de la evidencia es directa: medir. La ergoespirometría (prueba de esfuerzo cardiopulmonar) entrega el VO₂máx real, los umbrales ventilatorios (que definen tus zonas de entrenamiento verdaderas, en lugar de estimadas por fórmula) y, en el mismo examen, información clínica sobre la respuesta cardiovascular al esfuerzo.

Está especialmente indicada cuando existe alguno de estos escenarios:

La aptitud cardiorrespiratoria no es solo un asunto de rendimiento deportivo. Es, por la evidencia acumulada, una de las mejores apuestas disponibles en años de vida.

Resumen práctico

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Aviso médico-legal: Este artículo es información educativa y no sustituye la evaluación médica individual. La indicación de una prueba de esfuerzo o ergoespirometría, así como la prescripción de ejercicio, debe hacerla un médico tras evaluación clínica. Ante síntomas con el esfuerzo (dolor en el pecho, falta de aire desproporcionada, mareo o desmayo), busque atención médica.

Referencias

  1. Myers J, Prakash M, Froelicher V, et al. Exercise capacity and mortality among men referred for exercise testing. N Engl J Med. 2002;346(11):793-801. doi:10.1056/NEJMoa011858
  2. Kodama S, Saito K, Tanaka S, et al. Cardiorespiratory fitness as a quantitative predictor of all-cause mortality and cardiovascular events in healthy men and women: a meta-analysis. JAMA. 2009;301(19):2024-2035. doi:10.1001/jama.2009.681
  3. Blair SN, Kohl HW, Paffenbarger RS, et al. Physical fitness and all-cause mortality: a prospective study of healthy men and women. JAMA. 1989;262(17):2395-2401. doi:10.1001/jama.262.17.2395
  4. Ross R, Blair SN, Arena R, et al. Importance of assessing cardiorespiratory fitness in clinical practice: a case for fitness as a clinical vital sign. Circulation. 2016;134(24):e653-e699. doi:10.1161/CIR.0000000000000461
  5. Kokkinos P, Faselis C, Samuel IBH, et al. Cardiorespiratory fitness and mortality risk across the spectra of age, race, and sex. J Am Coll Cardiol. 2022;80(6):598-609. doi:10.1016/j.jacc.2022.05.031
  6. Mandsager K, Harb S, Cremer P, et al. Association of cardiorespiratory fitness with long-term mortality among adults undergoing exercise treadmill testing. JAMA Netw Open. 2018;1(6):e183605. doi:10.1001/jamanetworkopen.2018.3605
  7. Kaminsky LA, Arena R, Myers J, et al. Updated reference standards for cardiorespiratory fitness measured with cardiopulmonary exercise testing. Mayo Clin Proc. 2022;97(2):285-293. doi:10.1016/j.mayocp.2021.08.020
  8. Lyerly GW, Sui X, Lavie CJ, et al. The association between cardiorespiratory fitness and risk of all-cause mortality among women with impaired fasting glucose or undiagnosed diabetes mellitus. Mayo Clin Proc. 2009;84(9):780-786. doi:10.4065/84.9.780